Pastor Joshua Mojica

joshuaEste dinámico pastor se mueve en una de las zonas con mayor índice de delincuencia y consumo de drogas de los Estados Unidos: El Bronx, New York. Para él, su trabajo está exactamente en donde debe estar, pues desde la Iglesia Casa del Árbol de Almendro, brinda ayuda a esta necesitada comunidad Neoyorquina.

Desde su ministerio, respalda a una casa de rehabilitación de personas farmacodependientes; así mismo, en las instalaciones de la iglesia que dirige, funciona un banco de alimentos que reparte comida a gentes de escasos recursos económicos en esta área de la ´Capital del Mundo´. Estas actividades confluyen con el devenir diario, propio del trabajo pastoral al frente de la iglesia local, la cual atiende entre otras, a poblaciones latinas, afro, americanos y comunidad vecina.

Desde esta su casa y sede principal; y bajo la sombra del Ministerio Internacional Águilas de Salvación, las sedes y actividades pastorales se extienden a diferentes países; entre ellos, Salitre – Ecuador, Kenya – África, Costa de Marfil – África, Guatemala, Bogotá y Medellín – Colombia. En estos lugares se ha sembrado el estudio Bíblico y a su vez, la ayuda social.

¿Quién es Joshua Mojica?

No quiero ser popular con cualquier respuesta que dé en este momento, solamente quiero ser un hombre obediente al llamado de Dios. No se trata de mi nombre, sino del nombre de Jesús del que yo tengo que ser responsable, es mi deseo poder comportarme de acuerdo al mandato de Dios.

Nací en un hogar en donde se nos inculcó el amor a Dios; mi padre, el pastor Marcelo Mojica, quien ya partió a la presencia del Señor y quien ejerció el pastorado por más de 40 años, nos dejó el mejor legado que se puede dar: El amor al servicio a Dios.

¿Por qué el nombre de Casa del Árbol de Almendro?

Hace años en medio de un retiro personal, estaba leyendo el libro del profeta Jeremías, en el capítulo 1:11 y 12 y me encontré con que Almendro es “shaqued” en Hebreo, que significa: “observar”, de tal manera que entendí su significado a profundidad: “Sigue viendo lo que yo hago”. Dios le estaba diciendo al profeta: “No veas lo que otros hacen, sino ve lo que yo hago”; y ahí es que nace el nombre. Así mismo Dios me quiso decir a mí: “en el ministerio que yo te voy a llamar, no veas alrededor tuyo, sino mírame a mí, debes estar alerta a lo que yo hago y no a otros”.

¿Cuál es la labor ministerial de esta iglesia?

Predicamos la bendita Palabra de Dios, en obediencia a Mateo 28. Esto lo hacemos de varias maneras. En primer lugar y desde la iglesia local, cobijamos un banco de comida. A través de este programa, que está liderado por un ministerio llamado: “Cada día es un milagro”, se entrega ayuda a las personas que más lo necesitan.

A pesar que este ministerio no pertenece necesariamente a nuestra iglesia local, yo creo mucho en trabajar con personas que son serias en Dios y ellos lo son. Así mismo, nunca he pensado que puedo hacer todas las cosas solo y en verdad no quiero hacerlas solo.

Estoy convencido del trabajo en equipos y estos no tienen que ser necesariamente de la denominación nuestra. Cuando pienso en iglesia, yo siempre debo hacerlo como universal; osea, el cuerpo de Cristo. Esto es mucho más alto que simplemente una denominación. Cuando uno encierra su mente y no ve a todas las personas hermosas que Dios nos ha dado para colaborar como dice Filipenses 1 y 2, estamos limitando el avance del Evangelio.

También tenemos nuestros propios programas, por ejemplo; Estudio Bíblicos en las casas, escuelas de música, niños, jóvenes; El Ministerio “Segadoras del Reino”, liderado por mi esposa, la pastora Beatrice Mojica y otros de desarrollo normal de la iglesia.

Siempre pensamos en la ayuda social y lo que podemos hacer por los demás, por eso, también apoyamos el ministerio de ayuda a personas adictas a la droga, llamado ´way out´ (o camino hacia fuera). Allí, en dirección de la pastora Ana Villafania; trabajamos para que desde el Evangelio, aquellos que sufren el flagelo de las drogas, puedan ser rehabilitados.

¿Alguna vez pensó que iba a llegar a Colombia?

Es algo muy curioso. Cuando tenía 17 años, una hermana dominicana profeta de Dios nos llamó como familia. En ese entonces, junto con mi padre y mi madre, éramos 12; así que nos citó un sábado por la mañana en ayuno y nos dijo: “Dios les va a repartir a cada uno de sus hijos un ministerio” y cuando vino a mí, puntualmente mencionó: “Tú vas a salir a diferentes lugares y a diferentes países; ahora tú no lo entiendes” y me mencionó Mexico, Guatemala, Perú, Colombia y muchas otras naciones Europeas también.

A la actualidad; ¿Qué se ha cumplido de esa palabra?

He ido a sur de Corea, Alemania, Bélgica, Bruselas, Centro y Sur América; entonces yo creo que de muy de niño, Dios lo va preparando a uno.

¿Y las iglesias en otros países?

Dios ha usado grandemente a la pastora Juanita Lidia Quintanilla, mi suegra. A través de ella, nosotros también pudimos iniciar la Casa del Árbol de Almendro, que es como la madre iglesia.

Sin embargo, el Ministerio que ella fundó y que tiene por nombre Águilas de Salvación, es mucho más Internacional y tiene sus propias iglesias en varios países. Hay presencia en otro condado de la ciudad de New York, llamado Queens; también en Salitre- Ecuador, una población cercana a Guayaquil; en Colombia tenemos Casa de Almendro en Bogotá y Medellín; en Kenya- África también; y a través del Internet estamos pastoreando, enseñando y ministrando a diversos ministerios en Costa de Marfil, Francia, Colombia, Miami y fortaleciendo fuertes relaciones de trabajo en Ecuador, Guatemala, Perú y Brasil.

¿Cómo ve a Casa del Almendro dentro de cinco años?

Yo quisiera que como dice Efesios 4, poder entrenar a hombres y a mujeres (ambos sin discriminación alguna), para que hagan el servicio de la obra del Maestro y que las personas puedan entender el llamado que tienen. Mi trabajo es educarlos para que tomen alas y así puedan hacer lo que ellos tengan que hacer.

***Entrevista publicada en el Periódico Valores Cristianos de Colombia

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